250 expertos se reunieron para desarrollar un informe sobre el estado del suelo en el mundo

La semana pasada, 125 autores y miembros del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC) estuvieron reunidos en Cali para terminar de ajustar los detalles de un informe preliminar sobre el estado del suelo en el mundo. Los expertos están recogiendo, analizando y produciendo una serie de soluciones y escenarios en materia de desertificación, degradación de tierras, manejo sostenible, seguridad alimentaria y flujos de gases de efecto invernadero en ecosistemas terrestres.

“Este documento no tiene precedentes”, dice Carolina Vera, investigadora argentina y miembro del Centro de Investigaciones del Mar y la Atmósfera. “No hay nada que se le parezca hasta el momento. Cada uno de los temas pudo haber sido un reporte en sí mismo, pero decidimos hacer un balance sobre las interrelaciones entre ellos y el cambio climático”. 

Aunque el IPCC no recomienda nada, sí lanza algunos “mensajes claves” para que los tomadores de decisión (gobiernos, empresas y sociedad civil) tengan en cuenta a la ciencia en las políticas públicas.

  • Degradación del suelo tiene en jaque a más del 40 % de la humanidad
  • Colombia tiene 14 millones de hectáreas degradadas por salinización
  • Frenar degradación de la tierra, un objetivo que quedará para el 2050

En octubre del año pasado, el IPCC publicó su más reciente informe con un mensaje contundente y alarmante: medio grado centígrado importa y hace la diferencia. Las emisiones globales de dióxido de carbono (CO 2) de origen humano deben disminuir un 45 por ciento de aquí a 2030; y a 2050 esas emisiones deben desaparecer. ¿El reto? ‘Nos quedan 12 años para lograrlo’.

Eso significa que los esfuerzos por evitar que la temperatura global aumente 2 °C al finalizar el siglo (con respecto a los niveles preindustriales) se quedan cortos, y habría que apuntarle a una meta más ambiciosa: 1,5°C. Para lograrlo, dijeron, se necesitan transiciones “rápidas, de gran alcance y sin precedentes” en cinco sectores: infraestructura, transporte, manejo en el uso del suelo, energía e industria. 

Uno de los principales retos, explica Mario Herrero, miembro de la Organización de Investigación Científica e Industrial del Commonwealth (CSIRO) en Australia, tiene que ver con cómo alimentar a una población que crece rápidamente y, al mismo tiempo, reducir las emisiones a la atmósfera.

“Si seguimos con esta tendencia en el cambio del uso del suelo, esto puede llegar a ser bastante insostenible. Lo que hicimos fue analizar cuáles son los impactos del cambio climático sobre la producción de alimentos en distintas regiones y para distintos cultivos, pero, además, qué podría hacer el mundo para adaptarse a estas condiciones y cómo podremos garantizar alimento para todos”, cuenta Herrero, experto en seguridad alimentaria.

Los científicos estuvieron reunidos en el Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT), en Cali.

El principal desafío tiene que ver con generar incentivos a los productores para que bajen las emisiones mientras mantienen su producción. El IPCC también analiza “cuántas emisiones de gases de efecto invernadero está generando toda esa producción de comida y cómo podemos reducirlas; tal vez alimentando mejor al ganado, promoviendo los sistemas silvopastoriles o cambiando la dieta humana”.

Aunque los científicos no pueden dar resultados detallados aún, sí aprovecharon para hablar de los ganadores y perdedores en esta cruzada global que requiere de todos los frentes. “Lo que tenemos que hacer es construir transiciones justas y crear alternativas para aquellos trabajadores que cambian de una actividad económica a otra. Esto es precisamente lo que se hizo en Europa para reducir el consumo de carbón”, cuenta Joana Portugal, científica del Imperial College de Londres.

Para ella, las transiciones están teniendo una inercia grande e importante, pero no están cambiando lo suficientemente rápido como el problema lo requiere. “Aunque esté ocurriendo despacio, llegaremos”, dice.

Por su parte, Louis Verchot, del Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT), considera que los perdedores son los poderosos. “A pesar de que estén contra el cambio climático, el mundo sí está cambiando. Soy pesimista en la medida en que no estamos entendiendo la magnitud de este desafío y por eso no estamos haciendo los esfuerzo suficientes, pero aunque el poder y el dinero se opongan, el cambio ya está aconteciendo”, remata.

Esta versión preliminar del informe será puesta a consideración de los gobiernos entre el 29 de abril y el 23 de junio a la luz de los 14.800 comentarios que recibieron del anterior.

 

Fuente: El Tiempo

2019-02-19T14:33:10+00:00